Nicholas apareció. Se veía muy cómico intentando cargar las bebidas que traía sobre una fuente, cuidando que no se le caigan al suelo. Parecía un completo malabarista.
- Tu mamá dijo que estabas con unos amigos y que podíamos subir solo si la ayudábamos a traer los refrescos - Estoy segura que el pobre no podía ver nada tras aquella bandeja. Rápidamente, como era la más próxima a el, lo ayude a ubicar todo en la mesa ratona que se situaba en el centro - y terminamos subiendo todo solo Joe y yo - reía aun con unas cuantas cosas encima. Dirigió su mirada a su hermano que se encontraba sentado muy cómodo - Bueno, mejor dicho solo yo- Le dirigió una divertida mirada de odio. Y quedo casi sin respiración en cuando vio a Liz allí.
- Eso es lo bueno de ser el hermano mayor - le comentaba Joe a mi amiga, quien últimamente parecía tener toda la atención - él hace todo lo que le pido, mas que mi hermanito pequeñito - se burlaba - es como un sirviente - Joseph estallo en carcajadas y Liz lo acompaño con una risita.
[Narra Liz]
En cuanto reconocí su rostro, tras aquella cantidad de vasos (rellenos con coca cola), un escalofrió me recorrió desde columna hacia el cuello. Nadie pareció notarlo. Mientras Reachel lo ayudaba a deshacerse de lo que traía hablaba con él, envidie que las palabras de Nicholas se dirijan a ella. Su voz era suave y calma, se sentía como aterciopelada. Cuando ya no le quedaban cosas en las manos me dedico una profunda mirada acompañada de su dulce sonrisa, con la cual casi caigo desmallada. Escuchaba como mi corazón golpeaba enérgicamente contra mi pecho, temí que los demás tambien pudieran oírlo. Ágil y torpe le devolví el gesto.
Saludo a Rechel con un beso en la mejilla e hizo lo mismo conmigo, en cuanto se acerco aprecie su magnifico aroma. Luego de que mi corazón casi se detenga cuando rozó mi piel, volvió a regalarme otra sonrisa, en la forma en que la comisura de sus labios se curvaba formando aquella gloriosa mueca era única, sublime. Mi mente murió con aquello ¿Que me sucedía? Seguidamente y de manera instintiva me dirigí a Joseph quien me había comentado algo que apenas oí ya que en esos momentos estaba perdida en los ojos de su encantador hermano menor.
- No seas así, no es muy lindo tener hermanos mayores... - le acuse - Mi hermano es tan insoportable.- Pobre James siempre terminaba insultándolo, en broma por supuesto. Nicholas y mi amiga bajaron a buscar un banquillo ya que él no tenia donde sentarse.
- Jaja - rió mi acompañante - ¿porque insoportable? - Reach y su compañero ya estaban de regreso - ¿Es de esos súper sobre protectores?
- No, la mayoría del tiempo no es así, pero si tiene ganas de molestar... Se especializa en espantar a los muchachos que invito a casa. Parece que eso lo divierte mucho - ambos reímos - James es... especial.
- Su hermano es inmenso - Dijo Rechel incorporándose a nuestra conversación - así que cuando se pone en serio parece un matón que quiere asesinarte.
- Es mi osito de felpa - Bromee - A decir verdad yo soy mas sobre protectora que él. Siempre he sido celosa de Jay. - Confesé
- Si, recuerdo cuando Diana empezó a salir con él, siempre lo cuidabas - acoto muy chistosa mi amiga.
- Eres muy apegada a tu hermano ¿verdad? - Pregunto Nicholas.
- Nick se refiere a que cuando te puede encontrar a solas sin toparse con el gigante de tu hermano, como le describe Reach - Se burlo Joe, el aludido solo le respondió con una falsa media sonrisa y una mirada vengativa. Pase por encima de la acotación de Joseph.
- Si, Nicholas, nunca dejo a mi hermano solo excepto cuando estoy con Reachel o él esta con su prometida. Pero pasamos la mayoría del tiempo juntos. Él es mi vida - dijo con una sonrisa, orgullosa de la conexión con mi James, como siempre.
Capitulo 9.
- ¿Y ustedes? Tambien parecen muy unidos.
- Si - dijo él - aunque no tanto cuando yo soy el blanco de las bromas de Joe, es decir, la mayoría del tiempo - rió. Amaba la manera en la que hablaba, me gustaba saber más de él. Seguramente si estuviésemos solos ya le habría hecho una interrogación completa acerca de su vida, por lo menos tenia la excusa perfecta, ya le había confesado gran parte de mi pasado el día anterior en la playa. A decir verdad, él fue un gran consuelo. Nicholas era el refugio perfecto para un corazón roto.
- Descuida hermanito, solo te torturare hasta que me muera - Bromeo Joseph.
- Jaja - dijo el aludido con ironía - pero que chistoso eres. - Luego se dirigió a mi - Por cierto, dime Nick, por favor - Me quede el blanco cuando su angelical rostro poso su mirada en mi
- Perfecto - apenas pronuncié. Extraviada en el brillo de sus ojos.
- ¿Y que cuentan? ¿Como se la han pasado ayer? - Rechel siempre era mi salvación.
- Muy bien - dijeron los dos al unísono. Mi teléfono irrumpió en la conversación.
- Perdón - dije, mientras me levantaba y me apartaba un poco para atender. Al mirar la pantalla del móvil leí "Sean" - ¿Que pasó? - Pregunte.
- Nada, solo estamos aquí en el hospital con Jay, esperando que nos dejen entrar para visitar a Mike. Quería saber si no te molesto que me tenga que ir así. Me siento mal por eso.
- Es tu compañero, no iba a permitir que le fallaras por mi culpa. No te sientas mal, hiciste bien - Le incité.
- ¿Acaso sabes que eres grandiosa? - Hizo una pausa y escuche a través del parlante la voz que mi hermano - Tengo que colgar, ya nos dejan pasar a verlo.
- Ojala que esté bien, suerte. Beso.
- Te quiero, preciosa - Respondió y corto. Ya podía imaginar la mirada que le estaría dirigiendo James o seguramente le diría "recuerda que es MI hermanita", aquello me provoco una sonrisa.
-¿Se puede saber quien era, tortolita? - Dijo muy cómica Reach mientras de despejaba de la conversación que mantenía con los hermanos Jonas.
- Sean - Dije sin que se me quite la sonrisa del rostro.
- ¿Como esta su compañero? ¿Era algo grave? - Pregunto preocupada. Ella siempre se preocupaba por los demás aun cuando ni siquiera los conocía, como en el caso de Mike. Al igual que su madre procuraba que todos a su alrededor estén bien, se sacrificaba por ellos.
- Recién pudieron entrar. Pero por el tono de voz de Sean parece que no es nada ligero. - Suspire al pensar que eso tambien podría sucederle a James, no me gustaba que practicase rugby. Él era fuerte pero cada vez que jugaban contra rivales que se veían más robustos o peligrosos me moría de nervios por lo le pasase. - Odio que James y Sean jueguen rugby, lo juro. - Dije asqueada.
- ¿Por que? - Dijo Joseph bastante intrigado.
- Es un juego bastante rudo. Muero cada vez que taclean a James, es tan intenso verlo sufrir tanto por un estupido deporte. - Me quejé.
- Los hombres son así - Decía Reachel imitando a su madre. Todos reímos.
- ¿Ustedes practican algún deporte? - Les pregunte especialmente a Nicholas. Por un instante me preocupo que él tambien practique algo arriesgado, algo que pudiera lastimarlo. Al pensar en él no pude evitar dirigir mi mirada hacia su rostro: Tenia su visión fijada en Reachel, quien parloteaba, la envidie. Se veía tan tierno, sentí en impulso de correr y abrasarlo, como lo había hecho el día anterior. Al pensar en aquel momento recordé nuestro "casi beso". ¿Se acordaría todavía de eso? Seguramente ya seria historia para él. Nunca podría imaginarse que pase la noche casi en vela dudando si debí habernos detenido o no. Arrepintiéndome pero recordándome que apenas lo conocía. Diciendo pero contradiciendo ¿Podría alguna vez cruzarse por su cabeza que soñé con él la noche anterior?
Me encanta tu novela!! ¿Cuándo la continuás? :S
ResponderEliminarHi how are you?
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Jesse